Lo conocí cuando él tenía unos 3 años. Me impresionó su belleza, sus enormes ojos azul claro, su pelo rubio, y sus regordetas mejillas rojas. Su tío era mi novio (ahora esposo), y lo veíamos cuando viajábamos a ver a la familia, pues estábamos lejos, en la universidad. Mi entonces novio lo cargaba y le cantaba "...como un rayito de luna, entre la yerba dormida...", y Ray protestaba ".. No soy rayito de luna, soy Ray".
Lo recuerdo también como a los 6 años dibujando todos los uniformes de los equipos de futbol que conocía, riendo y haciendo bromas. Lo ví pasar de la niñez a la adolescencia, empezó a tocar en un grupo, y yo me imaginaba que tendría muchas fans, un jovencito tan bello e inteligente. Perdió a su padre a muy temprana edad, quizá tendría unos 8 o 9 años, y su mamá se volvió a casar, de modo que Ray y su hermana -un poco mayor que el-, por no adaptarse a la nueva pareja de su madre, prefirieron vivir aparte. Nunca encontraron un verdadero hogar y yo observaba que iban y venían de un lugar a otro (con tíos y abuelos) sin PERTENECER a ninguna parte. Yo le comentaba a mi pareja que se diera cuenta que ni Ray ni su hermana podían decir "este es mi hogar, este es mi cuarto, esta es mi cama", parecía ser yo la única persona que podía ver eso, pero por respeto no decía nada.
El mes pasado recibí una llamada a las 2 de la mañana por parte de mi suegro, avisándonos que Ray se había ahorcado. La primera sensación fue de incredulidad, no dormí en toda la noche; pero al amanecer y recordar a mi esposo jugando con él, cantándole, viéndolo reír, sentí un dolor en el alma que no puedo describir, un dolor que me hizo llorar y llorar por muchas horas. No me atreví a preguntar nada, todo se desarrolló con calma y discreción.
Ray, que descanses en paz. Te quiero rayito de luna.
Wednesday, March 14, 2012
Tuesday, February 7, 2012
Bert Hellinger.
A lo largo de mis post he insistido mucho acerca de la experiencia de no ser una hija querida, y mi dolor ante eso es tal, que sin quererlo lo externo en casi cada post. Es aburrido, pero verdadero.
Imaginemos por un momento que la Reina Isabel se encuentra de pie frente a un ciudadano muy distinguido que se ha merecido un título nobiliario. Ella le da el 'espadarazo" (coloca la espada sobre su hombro). Con ello, al sujeto reconocido por la reina se le abrirán muchos caminos, será reconocido, respetado, admirado, su autoestima se fortalecerá, será objeto de un gran honor.
Bueno, eso es lo que le sucede a los hijos (hombres y mujeres) que son amados y respaldados por su madre, según lo entendí en un artículo sobre Bert Hellinger, un psicoanalista alemán que es pionero en la terapia de las Constelaciones Familiares. Según Hellinger la relación madre e hijo es muy importante porque marca el éxito o no éxito profesional del hijo. Su afirmación se basa, entre otras cosas, en el hecho del desarrollo del valor del respeto: Aquel hijo que respeta a su madre no tendrá problema en relacionarse con sus jefes, mientras que el hijo que no respeta a su madre tendrá relaciones difíciles con sus jefes porque no aprendieron a respetar las jerarquías. Luego entonces, si en su mente no existe el respeto ni las jerarquías sus relaciones interpersonales serán muy difíciles y por lo tanto también lo será su éxito profesional.
Este razonamiento encaja perfectamente con mi caso personal. A pesar de ser una estudiate brillante, nunca he podido respetar a mis jefes, y lamentablemente tampoco me puedo llevar bien con mis compañeros de trabajo (supongo yo que por las malas relaciones con mis hermanas). Mi experiencia laboral ha sido un calvario. En cambio, tanto mi madre como mi padre adoraron a mi hermano, él cubría absolutamente todas sus expectativas, fue tal la aprobación y cariño que recibió que se convirtió en un hombre seguro de sí mismo, y al día de hoy es un profesional con prestigio y poder, lo cual se lo debe a su propio esfuerzo también, por supuesto.
Sin embargo, no creo que la aseveración de Hellinger sea tan contundente en todos los casos. Se me ocurre por ejemplo el de Oprah Winfrey (pero seguramente hay muchísimos más, también de gente cercana). Oprah rompe todos los paradigmas que nos han vendido los medios de comunicación -no es la belleza occidental que todo mundo esperaba, tiene varios "handicaps": es mujer, es afroamericana, tiene sobrepeso, no es una beldad, y viene de una familia disfuncional, pobre, etc. Y sin embargo tiene un poder de influencia que no creo que nadie se atreva a competir con ella. Su palabra es poder, es oro molido. Si ella menciona el nombre de un libro, éste se convierte en un Best Seller. He aquí una mujer poderosa y multimillonaria que no tuvo ningún espadarazo más que el de sí misma.
Así que no todas las teorías son dogmas. Sirven para comprender, y para superarse, pero no para ponerse una tapa y conformarse.
Ciao.
Imaginemos por un momento que la Reina Isabel se encuentra de pie frente a un ciudadano muy distinguido que se ha merecido un título nobiliario. Ella le da el 'espadarazo" (coloca la espada sobre su hombro). Con ello, al sujeto reconocido por la reina se le abrirán muchos caminos, será reconocido, respetado, admirado, su autoestima se fortalecerá, será objeto de un gran honor.
Bueno, eso es lo que le sucede a los hijos (hombres y mujeres) que son amados y respaldados por su madre, según lo entendí en un artículo sobre Bert Hellinger, un psicoanalista alemán que es pionero en la terapia de las Constelaciones Familiares. Según Hellinger la relación madre e hijo es muy importante porque marca el éxito o no éxito profesional del hijo. Su afirmación se basa, entre otras cosas, en el hecho del desarrollo del valor del respeto: Aquel hijo que respeta a su madre no tendrá problema en relacionarse con sus jefes, mientras que el hijo que no respeta a su madre tendrá relaciones difíciles con sus jefes porque no aprendieron a respetar las jerarquías. Luego entonces, si en su mente no existe el respeto ni las jerarquías sus relaciones interpersonales serán muy difíciles y por lo tanto también lo será su éxito profesional.
Este razonamiento encaja perfectamente con mi caso personal. A pesar de ser una estudiate brillante, nunca he podido respetar a mis jefes, y lamentablemente tampoco me puedo llevar bien con mis compañeros de trabajo (supongo yo que por las malas relaciones con mis hermanas). Mi experiencia laboral ha sido un calvario. En cambio, tanto mi madre como mi padre adoraron a mi hermano, él cubría absolutamente todas sus expectativas, fue tal la aprobación y cariño que recibió que se convirtió en un hombre seguro de sí mismo, y al día de hoy es un profesional con prestigio y poder, lo cual se lo debe a su propio esfuerzo también, por supuesto.
Sin embargo, no creo que la aseveración de Hellinger sea tan contundente en todos los casos. Se me ocurre por ejemplo el de Oprah Winfrey (pero seguramente hay muchísimos más, también de gente cercana). Oprah rompe todos los paradigmas que nos han vendido los medios de comunicación -no es la belleza occidental que todo mundo esperaba, tiene varios "handicaps": es mujer, es afroamericana, tiene sobrepeso, no es una beldad, y viene de una familia disfuncional, pobre, etc. Y sin embargo tiene un poder de influencia que no creo que nadie se atreva a competir con ella. Su palabra es poder, es oro molido. Si ella menciona el nombre de un libro, éste se convierte en un Best Seller. He aquí una mujer poderosa y multimillonaria que no tuvo ningún espadarazo más que el de sí misma.
Así que no todas las teorías son dogmas. Sirven para comprender, y para superarse, pero no para ponerse una tapa y conformarse.
Ciao.
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