Lo conocí cuando él tenía unos 3 años. Me impresionó su belleza, sus enormes ojos azul claro, su pelo rubio, y sus regordetas mejillas rojas. Su tío era mi novio (ahora esposo), y lo veíamos cuando viajábamos a ver a la familia, pues estábamos lejos, en la universidad. Mi entonces novio lo cargaba y le cantaba "...como un rayito de luna, entre la yerba dormida...", y Ray protestaba ".. No soy rayito de luna, soy Ray".
Lo recuerdo también como a los 6 años dibujando todos los uniformes de los equipos de futbol que conocía, riendo y haciendo bromas. Lo ví pasar de la niñez a la adolescencia, empezó a tocar en un grupo, y yo me imaginaba que tendría muchas fans, un jovencito tan bello e inteligente. Perdió a su padre a muy temprana edad, quizá tendría unos 8 o 9 años, y su mamá se volvió a casar, de modo que Ray y su hermana -un poco mayor que el-, por no adaptarse a la nueva pareja de su madre, prefirieron vivir aparte. Nunca encontraron un verdadero hogar y yo observaba que iban y venían de un lugar a otro (con tíos y abuelos) sin PERTENECER a ninguna parte. Yo le comentaba a mi pareja que se diera cuenta que ni Ray ni su hermana podían decir "este es mi hogar, este es mi cuarto, esta es mi cama", parecía ser yo la única persona que podía ver eso, pero por respeto no decía nada.
El mes pasado recibí una llamada a las 2 de la mañana por parte de mi suegro, avisándonos que Ray se había ahorcado. La primera sensación fue de incredulidad, no dormí en toda la noche; pero al amanecer y recordar a mi esposo jugando con él, cantándole, viéndolo reír, sentí un dolor en el alma que no puedo describir, un dolor que me hizo llorar y llorar por muchas horas. No me atreví a preguntar nada, todo se desarrolló con calma y discreción.
Ray, que descanses en paz. Te quiero rayito de luna.
Wednesday, March 14, 2012
Subscribe to:
Posts (Atom)
